PISO ROSAS

¿Te imaginas llegar a casa, dejar las llaves y sentir que por fin has encontrado tu sitio?

Este primer piso en Roses es de esos que, sin grandes artificios, te hacen pensar: aquí se puede vivir muy bien.

Al entrar, todo resulta cómodo y natural. La vivienda tiene una distribución práctica, pensada para el día a día, donde cada espacio tiene su función y su encanto.

El salón-comedor es amplio, de esos que permiten hacer vida de verdad. Aquí cabe todo: momentos en familia, cenas con amigos o simplemente disfrutar del sofá sin prisas. Además, el antiguo balcón se ha cerrado, creando una estancia extra que suma muchísimo valor: un rincón perfecto como despacho, zona de lectura o ese espacio polivalente que siempre acaba siendo imprescindible.

La cocina es independiente, algo que muchos siguen valorando: su propio espacio, orden y tranquilidad para cocinar sin interferir en el resto de la casa.

En la zona de noche encontramos 3 habitaciones, dos de ellas con salida al exterior, lo que aporta luz natural y esa sensación agradable de ventilación y amplitud. La tercera, más recogida, es ideal como habitación individual, despacho o cuarto infantil.

El piso dispone además de un baño completo y un aseo, una combinación muy cómoda para el día a día, especialmente cuando sois varios en casa.

Y la terraza… ese pequeño respiro al aire libre que marca la diferencia. Un café por la mañana, un rato de desconexión al volver del trabajo o simplemente disfrutar del clima.

Es una vivienda que no busca impresionar, sino convencer. De las que se viven fácil, se adaptan a ti y acaban sintiéndose hogar.

¿Te ves aquí?

Contáctanos y ven a descubrirlo en persona. Este tipo de pisos no esperan demasiado.